lunes, 21 de abril de 2008

ENERGÍA NUCLEAR - DATOS

La nueva apuesta nuclear se encuentra con una tercera generación de reactores que son mucho más seguros y más compatibles con las exigencias medioambientales. El encarecimiento del petróleo y el compromiso internacional de reducir la emisión de gases contaminantes, con la preocupación planetaria sobre el calentamiento global, ha hecho además que las sociedades occidentales ya no reaccionen de modo visceral frente a la apuesta nuclear.

De hecho, ha habido una «muerte de éxito» de los movimientos ecologistas: han instalado la verdad del cambio climático, y ahora tienen menos argumentos para combatir la energía nuclear, que viene a suponer en su actual desarrollo en el mundo la reducción de entre un 5 y un 13 por ciento, según las estimaciones, de las emisiones carbónicas, tanto como si uno de cada tres coches quedara aparcado.

450 EN EL MUNDO

En la actualidad existen unos 450 reactores nucleares en el mundo, que operan en una treintena de países. Un centenar de ellos están en EE.UU., donde la energía nuclear es el origen del 20 por ciento de la electricidad producida. En Europa, esta cifra es del 35 por ciento, con países líderes como Francia y Bélgica, donde el 78 y el 55 por ciento de la electricidad, respectivamente, es generada en las plantas atómicas.

La actual producción global es de unos 370 gigawatios de electricidad y se prevé que en los próximos 25 años el sector se expanda hasta los 2.000 gigawatios, sobre todo por la demanda de países emergentes como China, India y Sudáfrica. En estos momentos se están construyendo centrales en Japón y Corea del Sur. También Finlandia y Francia levantan un nuevo reactor, y ahora se suma al carro el Reino Unido, cuya nueva ola de reactores entrará en funcionamiento a partir de finales de 2017.

El Gobierno británico ha admitido cuatro modelos de centrales, entre los que deberán elegir las compañías energéticas interesadas en hacerse con las autorizaciones. Se trata de los cuatro principales tipos de reactores de tercera generación existentes en el mercado y que tienen en común haber incorporado sistemas de «seguridad pasiva».

SEGURIDAD MEJORADA

A diferencia de las anteriores plantas, que activaban sus alertas de modo mecánico o electrónico, utilizando sensores, válvulas o acumuladores, ahora lo hacen por gravedad o convección. De forma que si ocurre un grave percance el cuerpo central en el que tiene lugar la reacción nuclear no puede fundirse o explotar, y se produce un enfriamiento hasta que se para la reacción sin intervención externa.

El modelo más avanzado es el AP1000 de Westinghouse, compañía de origen estadounidense que ahora pertenece a Toshiba. Se trata de un reactor de agua presurizada con capacidad para generar 1.150 megawatios. Su mecanismo de enfriamiento funciona por convección y usa controles que operan por gravedad para parar la fusión. Utiliza dióxido de uranio como combustible. Aunque el modelo ha obtenido licencia en EE.UU., aún no ha sido construido en ninguna parte.

El reactor de mayor capacidad, con producción de 1.600 megawatios, es el EPR. Diseñado por el consorcio francés Areva, su mecanismo es también de agua presurizada. Su sistema de seguridad es considerado ligeramente menos sofisticado que el de AP1000, pero mejora las condiciones de las centrales hasta ahora en funcionamiento, al añadir al habitual sistema activo también resortes pasivos que previenen que el reactor se funda mediante una tecnología basada en la gravedad. Se está construyendo en Finlandia y en Francia.

LAS OTRAS OPCIONES

Otra opción es el reactor Candu, diseñado por Atomic Energy Canada con capacidad para generar 1.000 megawatios. A diferencia de los dos anteriores modelos no es un reactor de agua presurizada, sino que utiliza agua pesada (formada con isótopos de hidrógeno) como refrigerante. Ello aumenta los costes de su construcción, pero abarata su explotación. Como combustible utiliza uranio, que puede ser recargado sin necesidad de parar el reactor. Sus sistemas de seguridad son los más habituales, con dos dispositivos independientes. Se está construyendo en China y en Corea del Sur.

Finalmente está el modelo de General Electric. Se trata de un reactor de agua hirviendo, con capacidad para producir 1.100 megawatios y que como combustible utiliza óxido de plutonio. Lo específico de sus medidas de seguridad es que se da una respuesta automática a la pérdida de refrigerante. Se está construyendo en China y General Electric optó al contrato para la central de Finlandia, que finalmente perdió en favor del EPR francés.

El EPR es el modelo más exportado desde Europa. Su precio de construcción ronda los 3.600 millones de euros, con unos costes de gestión de 4.600 millones. Francia ha vendido dos reactores a China y prepara la construcción de otros doce en Sudáfrica. También está en tratos con India, donde la fuerte expansión de la economía ha llevado a un ambicioso proyecto de plantas nucleares, de las que entre 20 y 25 podrían ser del modelo EPR, aportadas por Francia por un precio total que oscila entre 35.000 y 50.000 millones de euros. En la cola también están las autoridades de Abu Dhabi, con otras dos centrales en el pedido.

Autor: Emili J. Blasco

Un Comentario:

Me temo que en esto ya nos hemos quedado rezagados...

Es una pena ya que somos uno de los mayores productores de Uranio mineral a nivel mundial.

¿Para cuando enriqueceremos este Uranio para poder exportarlo y/o utilizarlo en nuestras centrales nucleares (actuales y futuras)?

Con balance energético deficitario (importando electricidad de Francia desde sus centrales), dependencia altisima del petroleo (y lo que ello conlleva: subidas de precios por escasez, problemas politicas, etc.) y energías renovables todavía debiles debemos empezar a pensar en salir de la moratoria nuclear ya!

Sólo queda otra cosa por abordar: los residuos radiactivos.

Son preocupantes y por ello no hay que dejar de investigar en paralelo procesos para minimizarlos, limpiarlos, reducir su tiempo de actividad, etc.

No hay comentarios: