jueves, 29 de octubre de 2009

HONDURAS Y SU CONSTITUCIÓN

-
-
3.Luis| 29/Oct/2009 | 00:34:26h

La pregunta fundamental es,
¿lo que ocurrió en Honduras fue realmente un golpe de Estado o una destitución?
Cuando un ciudadano incumple la ley debe asumir las consecuencias.
El presidente de Honduras Manuel Zelaya no cumplió con lo que estipula la Carta Magna de su país y por ello fue destituido de su cargo.
El período presidencial de Zelaya debería haber terminado en febrero del 2010 sin derecho a reelección.
El error del presidente fue caer en la tentación de cambiar el rumbo de su país hacia el socialismo del siglo XXI que promueve su amigo y aliado Hugo Chávez.
Para lograr su objetivo el presidente Zelaya violó varias normas y consideró que un plebiscito era el primer paso para modificar los límites al periodo presidencial y así perpetuarse en el poder.
Estos son algunos artículos de la Constitución de Honduras que demuestran claramente la violación cometida por Manuel Zelaya:

Artículo 42.
La calidad de ciudadano se pierde:
Por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del presidente de la República.

Artículo 239.
El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser presidente o Designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública.

Artículo 272.
Las Fuerzas Armadas de Honduras son una Institución Nacional de carácter permanente, esencialmente profesional, apolítica, obediente y no deliberante.
Se constituyen para defender la integridad territorial y la soberanía de la República,
mantener la paz,
el orden público
y el imperio de la Constitución,
los principios de libre sufragio
y la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República.

El riesgo y el coste de aceptar una violación como la que cometió el presidente hondureño son muy altos pues dan una señal a muchos otros gobernantes de América Latina y de otros países de que no pasa nada si se incumple la ley.

Es por ello que en el cumplimiento de su deber, las Fuerzas Armadas de Honduras hicieron lo que tenían que hacer para salvaguardar la integridad de las instituciones democráticas, sacar al presidente.

Es lamentable que muchos países y organismos internacionales den la espalda a los ciudadanos de Honduras.

Estados Unidos,
la Unión Europea,
la Organización de Estados Americanos (OEA)
y el Fondo Monetario Internacional,
sólo por mencionar algunos,
han reiterado su respaldo a Manuel Zelaya.

No hay comentarios: