domingo, 25 de octubre de 2009

CONDE PUMPIDO

9 de octubre de 2009Imprimir este artículoEnviar a un amigoAumentar textoReducir texto
ETERNO RETORNO
Conde-Pumpido: "Entre gaviota o faisán, me quedo con gaviota".
Quizá porque las cifras del paro han desorbitado cualquier intento de disimularlas, quizá porque los brotes verdes son apenas unos tallos chamuscados o sencillamente por ganas de echarle un cable, lo cierto es que el comportamiento del fiscal general del Estado no puede ser más propicio para los intereses del PSOE. Las casualidades no existen en política y menos cuando gobierna un partido con bastantes miembros condenados por delitos que van desde la tortura o secuestro hasta muchos otros que hacen referencia a las más variopintas categorías de la corrupción. Cuando los problemas arrecian, cuando más bajo está el nivel de aceptación popular del presidente del Gobierno, cuando más es el caos y el desgobierno, o cuando algún hecho aislado viene a interrumpir el oasis con el que comparten las televisiones los mundos idílicos de Zapatero, y sobre todo, en periodo electoral, más contundente y diligente se muestra Conde-Pumpido, algunos de sus fiscales y los policías del aparato de RuGALcaba.

El PSOE lleva gobernando Andalucía tantos años que ya parece un régimen totalitario. Los rumores y no tan rumores de corrupción han zarandeado desde hace tiempo a los miembros del gobierno andaluz, del PSOE y a toda suerte de familiares con cargo al presupuesto. Pero el omnímodo poder socialista, la corrupción democrática instalada en el sistema político andaluz, por tantos años de poder y tanto poder mal ejercido, ha conseguido silenciar, y ocultar demasiados casos, con la inestimable ayuda de unos medios controlados y una Fiscalía distraída, y que allí, no se mueve. En Sevilla, mira a otro lado. En Cataluña, cuando un acabado Maragall pronunció aquello del tres por ciento, y tras un día de bronca entre el PSC y CIU, el fiscal general del Estado, decidió también mirar a otro lado, y los fiscales a donde miraba el jefe. El director del CNI, elegido por los socialistas, se ha librado del acoso anticorrupción de la Fiscalía. Y así una larga lista de personas que de una u otra manera tienen relación directa o indirecta con el PSOE.

Sin embargo el fiscal general del Estado ya ha dicho cuál es su menú preferido. Prefiere la gaviota al faisán. El faisán, dicen, es alimento de reyes. Pumpido, como buen republicano, prefiere un ave del pueblo. Tanto lo prefiere, que siendo el caso Gürtel un asunto que repugna, no creo que pueda compararse al hecho de que un policía, avise a ETA de que les están investigando, se mienta a la Guardia Civil para evitar que descubra nada, y se trate ahora de cerrar la cuestión porque al Gobierno socialista no le interesa dar a conocer la etapa de la vergüenza en la negociación, y el vil sometimiento de Conde-Pumpido que tuvo incluso que mancharse la toga con el polvo del camino.

A nadie con dos dedos de frente se le ocurre no pensar en que el Gobierno socialista utiliza la corrupción del PP, o de sus aledaños, para ocultar la terrible deriva económica que este indigente intelectual, en palabras del gran Dávila, que tenemos por presidente conduce a España. A nadie se le escapa la utilización perversa, antidemocrática, totalitaria y en beneficio socialista de esta cruzada anticorrupción del fiscal general, limitada a un partido político, y convenientemente regalada al diario amigo (pero ya no tanto).

Se pretende hacer del asesinato un derecho, el paro alcanza imparable y desgraciadamente cifras desconocidas, en Afganistán mueren nuestros soldados en una guerra que el Gobierno oculta, a ETA se le avisa de que va la policía, y precisamente en estos momentos de degradación nacional y derrumbe socialista el fiscal general se atiborra de gaviotas, y expone las sobras para regocijo zapateril.

¿Habría alguna manera de solicitar la vuelta de Eligio Hernández?

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