velneva dijo el día 5 de Octubre de
Así no se puede seguir.
El incremento del desempleo es una llaga en el costado de hombres y mujeres.
Las colas interminables ante las oficinas del INEM, una cruz sin Cirineo.
Los romanos se mofan del caído.
Ya no hay sueño que guardar.
Espera el Gólgota.
El monte de
L
Muchos han superado los 50.
A ellos se les hurta la resurrección.
Su muerte laboral ha sido certificada.
Nihil obstat, tampona el escriba de turno.
El siguiente. 45 años.
Nada que hacer.
Yo, 28.
Trabajo, no.
Formación, sí.
Pero te borramos de las listas del paro.
¿Entonces?
Cobrarás subsidio, sí, pero no figurarás como desempleado.
Formarás parte de la legión de parados que escondemos en los archivos de formación.
El Servicio de Empleo tiene tres puertas.
Por una de ellas entran los parados.
Algo más allá, por otra de las puertas, se accede al dominio formativo de los sindicatos.
La cuota sindical que paga el Gobierno para silenciar discrepancias.
En la parte opuesta, FAFFE se erige como sede máxima de
Miles de millones se manejan.
Muchos de ellos se pierden o no se explican o se justifican a modo. Millones de parados esperan su turno.
Los romanos insisten: hay que formar a los parados.
Ningún Paulo de Tarso entre ellos.
Tributa el pueblo.
Se forran los gestores de la formación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario