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sábado, 9 de abril de 2016

RELOJERO LOSADA. UN RELOJ Y UNA BATALLA

MÁS -
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http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/1896604/losada/la/armada/y/observatorio/astronomico.html
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Un reloj y una batalla

Esta relación especial con la Marina se mantuvo durante años, en los que llegó
a entregar unos 70 cronómetros, y en los cuales Losada fue perfeccionando sus
obras e introduciendo nuevos hallazgos e invenciones, hasta que a raíz de una
grave enfermedad, contraída en 1865, empezó a decaer su capacidad de trabajo,
al mismo tiempo que lo hacían las necesidades de la Marina.
El último encargo, 
un reloj de bolsillo, no procedía de la Marina, sino de los cuerpos
de la 
Armada para regalárselo al almirante Casto Méndez Núñez por la batalla de
El 
Callao.
Este reloj es una de sus obras mas sobresalientes, y se guarda en el

Museo Naval de Madrid.
Es una saboneta con las tapas realizadas en piedra 
verde sanguínea, que lleva las iniciales de Casto Méndez Núñez en la tapa anterior, hechas con diamantes.
En la tapa posterior, figuran dos anclas 
cruzadas y una corona real encima, formadas por diamantes y rubíes. El reloj posee una cadena de oro con adornos en piedra sanguínea con incrustaciones de diamantes y rubíes, con motivos de tipo naval, como una
boya, una brújula y una trompeta de mando.Reloj regalado al
vicealmirante Méndez
Núñez (Madrid, Museo Naval).

Y a la vez regaló uno más modesto para cada miembro de la tripulación, 70 creo.

Y de ese regalo viene la tradición de los marinos vestidos de blanco todas las Noche Viejas, para agradecérselo.

Aunque con el tiempo y sin saber porque se perdió entre la niebla de los tiempos




Inaugurado en 1866 con motivo del cumpleaños de la reina, la Villa
de Madrid decidió honrar esas mismas navidades a Losada aprove-
chando que las campanadas de su nuevo carrillón iban a sonar por
primera vez en la Puerta del Sol el último día del año, ocasión que
aprovecharon los combatientes licenciados de la 
Numancia venidos
de toda España para reunirse con el relojero al objeto de agradecerle
el regalo recibido.

En el Museo Naval de Madrid se exhibe una de estas sabonetas, en
este caso con las tapas en piedra verde sanguínea y un escudo naval
con la corona rematada en rubíes, regalo de Losada al Almirante
Méndez Núñez a su regreso de la batalla naval de El Callao, obsequio
que, en una versión más modesta, el relojero leonés tuvo a bien exten-
der a todos los miembros de la distinguida dotación de la fragata 
Numancia.


La idea cuajó y se extendió, de manera que cada fin de año la plaza
era punto de reunión de marinos licenciados, tanto de la metrópoli
como de las colonias, que de esa forma volvían a lucir sus uniformes
en dicha fecha dando lugar a una tradición que se mantuvo hasta no
hace muchos años.



José Rodríguez de Losada Conejero:

Murió en 1870,
pero su obra
ya es una pieza fundamental
en el paso del tiempo.

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Cronómetro de bolsillo con sonería, de oro (Madrid, col. particular).

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La maquinaria es de la máxima calidad, y puede servir como un cronómetro.
Por todo ello, no es de 
extrañar que costara la elevada suma de 39.400 reales de vellón, siendo curioso que en la colecta que hicieron los cuerpos de la Armada, los de Filipinas y Cuba aportaran el triple y el doble respectivamente, del dinero que pagaron los de Madrid.
Esta relación de la Marina con Rodríguez Losada fue, por sus costes y sus resultados,
uno de los mejores negocios de la Administración española de la
época, y un desastre económico para Losada, quien así lo aceptó por puro
patriotismo, pues siempre fue un magnífico hombre de negocios.
Desgraciadamente, una buena parte de sus cronómetros náuticos se ha
perdido, al irse a pique junto con los barcos en que se encontraban instalados,
como ocurrió en las batallas navales de Santiago de Cuba y Cavite.
Losada fabricó 6.275 relojes, la mayoría de bolsillo, pero también los hizo de
viaje, de cabecera, sobremesa, taberna, de torre, bitácora, cronómetros de
marina y reguladores astronómicos.
Lo más sobresaliente de sus relojes de bolsillo es que introducía en ellos cuantos
avances y novedades se iban produciendo en la época que podría calificarse
de oro de la relojería británica, a cuya escuela pertenecía, y lo hacía con
gran pericia.
Incluso fue más allá, perfeccionando algunos de estos hallazgos,

como los perfectos ajustes en los volantes y sus espirales para evitar los
efectos de los cambios climáticos sobre los materiales.
Tan buenos como bellos
Pero también destacan por la belleza de su decoración, generalmente de motivos florales que él elegía y que cincelaban prestigiosos orfebres.
En las mejores piezas, los adornos florales figuran, también, en los 
reversos de las tapas -para lo que se requería un gran grosor-e, incluso, en el bisel del cristal.
El tipo de caja era casi siempre el saboneta de tres tapas, habitualmente de oro amarillo de 18 quilates, mientras que sus falsificadores suizos solían usar oro rosa.

Durante muchos años trabajó para él en 
exclusiva Alfred Stram, el mejor cajista inglés del siglo XIX. Por ello no es de extrañar que cuando la reina Victoria quiso hacer un regalo al emperador Maximiliano de México, en 1864, eligiese un saboneta hecho
por Rodríguez Losada.
En sus contrastes se identifica al autor, el año de fabricación, la ciudad, la ley del metal y el número de producción del reloj.
Si éste no se corresponde con el año correcto, se trata de una falsificación.

Las esferas son de cobre esmaltado en blanco, o de plata, en este último caso con adornos florales y toques de oro. Por último, sus agujas terminan en un remate en forma de pera o de flor de lis.

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domingo, 3 de abril de 2016

RELOJ DE LOSADA, PUERTA DEL SOL DE MADRID: 12 CURIOSIDADES

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LOSADA


Lo de la comunidad y tu artículo de la Plaquita, que yo digo que hubiera sido mejor una pegatina a cada lado de la Puerta de entrada por sol, que la leerían muchas más, personas (puedes escribirlo así).
Donde está sólo los relojeros del mantenimiento y la sra de la limpieza
-

José Rodriguez de Losada Conejero

Murió en 1870, pero su obra ya es una pieza fundamental en el paso del tiempo.


-
Una pequeña placa, único honor

http://www.lanuevacronica.com/madrid-rinde-homenaje-al-relojero-losada

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29/12/2014

González rinde homenaje a los relojeros de la Puerta del Sol





http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_Actualidad_FA&cid=1354398014131&language=es&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura

Lo dice la Comunidad, no fue un homenaje al Relojero Losada si no a los RELOJEROS de la puerta del Sol
-
raquel p. vieco -

NO FUE UNA MULTITUD

NO FUERON 4, FUERON 3

¿ES ESO UNA MULTITUD?


Está instalada en la escalera de subida al reloj desde la última planta, no la ve nadie, sólo los relojeros y la señora de la limpieza


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Un reloj y una batalla

Esta relación especial con la Marina se mantuvo durante años, en los que llegó
a entregar unos 70 cronómetros, y en los cuales Losada fue perfeccionando sus
obras e introduciendo nuevos hallazgos e invenciones, hasta que a raíz de una
grave enfermedad, contraída en 1865, empezó a decaer su capacidad de trabajo,
al mismo tiempo que lo hacían las necesidades de la Marina.
El último encargo, 
un reloj de bolsillo, no procedía de la Marina, sino de los cuerpos
de la 
Armada para regalárselo al almirante Casto Méndez Núñez por la batalla de
El 
Callao. 
Este reloj es una de sus obras mas sobresalientes, y se guarda en el

Museo Naval de Madrid.
Es una saboneta con las tapas realizadas en piedra 
verde sanguínea, que lleva las iniciales de Casto Méndez Núñez en la tapa anterior, hechas con diamantes.
En la tapa posterior, figuran dos anclas 
cruzadas y una corona real encima, formadas por diamantes y rubíes. El reloj posee una cadena de oro con adornos en piedra sanguínea con incrustaciones de diamantes y rubíes, con motivos de tipo naval, como una
boya, una brújula y una trompeta de mando.Reloj regalado al
vicealmirante Méndez
Núñez (Madrid, Museo Naval).

Y a la vez regaló uno más modesto a toda la tripulación.

Y de ese regalo viene la tradición de los marinos vestidos de blanco todas las Noche Viejas, para agradecérselo.

Aunque con el tiempo y sin saber porque se perdió entre la niebla de los tiempos




Inaugurado en 1866 con motivo del cumpleaños de la reina, la Villa
de Madrid decidió honrar esas mismas navidades a Losada aprove-
chando que las campanadas de su nuevo carrillón iban a sonar por
primera vez en la Puerta del Sol el último día del año, ocasión que
aprovecharon los combatientes licenciados de la 
Numancia venidos
de toda España para reunirse con el relojero al objeto de agradecerle
el regalo recibido.

En el Museo Naval de Madrid se exhibe una de estas sabonetas, en
este caso con las tapas en piedra verde sanguínea y un escudo naval
con la corona rematada en rubíes, regalo de Losada al Almirante
Méndez Núñez a su regreso de la batalla naval de El Callao, obsequio
que, en una versión más modesta, el relojero leonés tuvo a bien exten-
der a todos los miembros de la distinguida dotación de la fragata 
Numancia.


La idea cuajó y se extendió, de manera que cada fin de año la plaza
era punto de reunión de marinos licenciados, tanto de la metrópoli
como de las colonias, que de esa forma volvían a lucir sus uniformes
en dicha fecha dando lugar a una tradición que se mantuvo hasta no
hace muchos años.



José Rodríguez de Losada Conejero:

Murió en 1870,
pero su obra
ya es una pieza fundamental
en el paso del tiempo.

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El interior del reloj de la Puerta del Sol. 

 @Sainz_Jorge


Es el reloj más famoso de España. Y cada 31 de diciembre es el centro de todas las miradas. El reloj de la Puerta de Sol está de celebración. En 2016, cumplirá 150 años. Fue inaugurado un 19 de noviembre de 1866. ¿O no? Te contamos 12 curiosidades que no sabías sobre el protagonista de las campanadas.

1. EL ORIGEN ES ANTERIOR: 1854

Antes de su existencia, el reloj más famoso de Madrid estaba en la Iglesia del Buen Suceso, ubicada en el espacio que ocupa actualmente la tienda de Apple. Cuando en 1854 se derriba el templo, la ciudad decidió colocar un nuevo reloj en la parte superior del entonces Edificio de Gobernación, la Real Casa de Correos hoy sede de la Comunidad de Madrid. El reloj contaba con tres esferas y fue fabricado por Tomás de Miguel, pero su precisión era muy pobre. Cuentan algunas crónicas que a veces mostraba una hora diferente en cada una de las esferas.

2. EL RELOJERO DE REGENT STREET

El Ayuntamiento contactó con el relojero español José Rodríguez Losada, que tenía una tienda en el 105 de Regent Street en Londres. Rodríguez Losada fabricó más de 6.000 relojes durante toda su vida. Pero el de la Puerta del Sol es su obra más reconocida. Rodríguez Losada no cobró por su trabajo y regaló la maquinaria del nuevo reloj a la ciudad.

3. UN LIBERAL EXILIADO

Rodríguez Losada era de León pero tuvo que exiliarse a Londres tras participar en una conspiración liberal en 1823 contra el rey Fernando VII. Cuentan que en la trastienda de Regent Street coincidían intelectuales españoles también emigrados como Zorrilla.

4. INAUGURADO POR LA REINA ISABEL II

El reloj de la Puerta del Sol, tal y como lo conocemos hoy en día, tardó en construirse aproximadamente tres años. Fue inaugurado un 19 de noviembre de 1866 por la reina Isabel II como conmemoración de su cumpleaños.

5. SE RETRASA CUATRO SEGUNDOS AL MES

La precisión de este reloj es muy alta. Sus mecanismos hacen que sólo se retrase cuatro segundos al mes. Cuenta con una maquinaria fácilmente desmontable. Cualquiera de sus piezas se puede desarmar por separado sin necesidad de tener que desmontar el reloj. El péndulo del reloj mide tres metros y tarda dos segundos en realizar su recorrido

6. LA BOLA TARDA 28 SEGUNDOS EN BAJAR

Entre las curiosidades del funcionamiento del reloj durante las campanadas destaca que 28 segundos antes de la media noche se produce el descenso de la gran bola que indica que el año está a punto de terminar. Después llegan los confusos cuartos y finalmente las campanadas. Hay tres segundos entre campanada y campanada.
                        Vídeo 360º. Pinche sobre la foto

7. UNA PESA CAYÓ AL DESPACHO DEL GOBERNADOR

¿Se imaginan que una pesa del reloj cayera en el despacho de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes? Algo parecido sucedió en 1928, cuando se desprendió una de las pesas y traspasó el suelo hasta llegar al despacho principal del Gobernador. Varias esferas del reloj sufrieron daños durante los bombardeos de la Guerra Civil.

8. VENEZUELA QUISO COMPRARLO

En el año 1952, el Gobierno de Venezuela, a través de su embajador en España, hizo una propuesta al Ayuntamiento de Madrid para comprar el reloj. No se llegó a un acuerdo y se quedó en Madrid.

9. LAS CAMPANADAS, EN LA PRIMERA PELÍCULA SONORA

Las campanadas del reloj, las mismas que dan la bienvenida al nuevo año cada 31 de diciembre, pueden escucharse en la película El misterio de la Puerta del Sol, de 1929. Esta cinta está considerada la primera película sonora de la historia del cine español.

10. LA TRADICIÓN DE NOCHEVIEJA

Hay recortes de prensa de 1897 que hablan de la costumbre madrileña de comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj. Pero todo parece indicar que la tradición comenzó en 1909 cuando se produjo una gran cosecha de uvas en el país y un inusitado aumento del consumo. Como agradecimiento, los agricultores se plantaron en la Puerta del Sol y comenzaron a regalar racimos de uvas a todos los asistentes que acudían a la zona para celebrar el Año Nuevo. La leyenda cuenta que alguien tuvo la idea de tomar una uva por cada campanada del reloj de Gobernación.

11. ALFONSO XIII, ENTRE LA MULTITUD

Entre las anécdotas de las celebraciones callejeras se encuentra la de 1930. El rey Alfonso XIII, de incógnito, celebró el nuevo año entre la multitud.

12. TELEVISADAS DESDE 1962

Las primeras campanadas que se televisaron fueron en 1962. Desde ese momento nunca se han dejado de retransmitir. La Puerta del Sol y su reloj son protagonistas absolutos de los últimos y los primeros instantes de cada año.
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OTROS REGALOS DEL RELOJERO LOSADA

José Rodriguez de Losada Conejero

Murió en 1870, pero su obra ya es una pieza fundamental en el paso del tiempo.

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Una pequeña placa, único honor

http://www.lanuevacronica.com/madrid-rinde-homenaje-al-relojero-losada

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29/12/2014

González rinde homenaje a los relojeros de la Puerta del Sol





http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_Actualidad_FA&cid=1354398014131&language=es&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura

Lo dice la Comunidad, no fue un homenaje al Relojero Losada si no a los RELOJEROS de la puerta del Sol
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raquel p. vieco -

NO FUE UNA MULTITUD

NO FUERON 4, FUERON 3

¿ES ESO UNA MULTITUD?


Está instalada en la escalera de subida al reloj desde la última planta, no la ve nadie, sólo los relojeros y la señora de la limpieza


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REINICIAR UNA TRADICIÓN CENTENARIA DE AÑOS ¿PORQUE NO?

Inaugurado en 1866 con motivo del cumpleaños de la reina, la Villa de Madrid decidió honrar esas mismas navidades a Losada aprovechando que las campanadas de su nuevo carrillón iban a sonar por primera vez en la Puerta del Sol el último día del año, ocasión que aprovecharon los combatientes licenciados de la Numancia venidos de toda España para reunirse con el relojero al objeto de agradecerle el regalo recibido.

La idea cuajó y se extendió, de manera que cada fin de año la plaza era punto de reunión de marinos licenciados, tanto de la metrópoli como de las colonias, que de esa forma volvían a lucir sus uniformes en dicha fecha dando lugar a una tradición que se mantuvo hasta no hace muchos años.



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José Rodriguez de Losada Conejero

Murió en 1870, pero su obra ya es una pieza fundamental en el paso del tiempo.

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LOSADA REGALOS
«Sonaba por entonces (1853) el nombre de un relojero español que no sólo había logrado vencer las dificultades del arte, sino que había eclipsado también la reputación de los más hábiles artistas de la Gran Bretaña, donde se pagaban sus relojes y cronómetros a mayor precio, alcanzando el prestigio de la moda», señala Fernández Duro en sus «Disquisiciones náuticas»Inglaterra era entonces el país puntero en mecánica e ingeniería.
Realizó varios trabajos para la Casa Real española, como un reloj  saboneta para Isabel II y varios para el rey consorte Francisco de Asís y para algunas de las Infantas. Su principal cliente fue, sin embargo, la Marina española.
En 1854 Rodríguez Losada recibió la medalla de Caballero de la Orden de Carlos III y nombrado dos años después relojero cronometrista de la marina militar y del Rey. En ese año de 1856, Losada viaja a España por primera vez tras su huida. Le seguirían otras dos visitas, en las que volvería a su tierra natal.
- En 1865 donó a la Villa de Madrid el reloj ante el que hoy se comerán las uvas millones de españoles y al que se dedicaron más cuatro años de trabajo en Londres.

- También donaría al Observatorio de San Fernandotres péndulos

- Al Museo Naval un reloj astronómico en el que empleó ocho años 
y lo tuvo que sacar  de Inglaterra a escondidas porque era considerado una pieza excepcional y si un inglés la quería, no se podía exportar, se tenía que quedar allí.
- El reloj de la torre de la Iglesia de Iruela

Otros relojes «Losada» son el de la catedral de Málaga (1968)

El reloj farola de Jerez,

Así como el de la catedral de Caracas, en Venezuela, que tiene 5 campanas que tocan 7 melodías.
Losada fabricó más de 6.000 relojes, en su mayoría de bolsillo, aunque también los hizo de torre, cronómetros, reguladores astronómicos, de sobremesa...

El leonés, fallecido en 1870, fue enterrado en el cementerio católico de Kensal Green bajo el epitafio: «J.R. De Losada Esq., died March 6, 1870, seventy two R.I.P.».
«Losada fue el último nombre de los grandes fabricantes ingleses de relojería», recogía ABC hace medio siglo.

La Saboneta al Almirante Casto Mendéz Nuñez, se la regalaron por el éxito en la Batalla de El Callao


Losada regaló 70 más para toda la tripulación de una calidad más inferior, pero con los mismos mecanismos.

Reloj de Torre para la Iglesia de Iruela, su pueblo
Un altar del Santo Cristo
Y un estatua Yacente del Santo cristo
Ropas para celebrar


Suiza conquistaría el mercado poco después.
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Un reloj y una batalla

Esta relación especial con la Marina se mantuvo durante años, en los que llegó
a entregar unos 70 cronómetros, y en los cuales Losada fue perfeccionando sus
obras e introduciendo nuevos hallazgos e invenciones, hasta que a raíz de una
grave enfermedad, contraída en 1865, empezó a decaer su capacidad de trabajo,
al mismo tiempo que lo hacían las necesidades de la Marina.
El último encargo, 
un reloj de bolsillo, no procedía de la Marina, sino de los cuerpos
de la 
Armada para regalárselo al almirante Casto Méndez Núñez por la batalla de
El 
Callao. 
Este reloj es una de sus obras mas sobresalientes, y se guarda en el

Museo Naval de Madrid.
Es una saboneta con las tapas realizadas en piedra 
verde sanguínea, que lleva las iniciales de Casto Méndez Núñez en la tapa anterior, hechas con diamantes.
En la tapa posterior, figuran dos anclas 
cruzadas y una corona real encima, formadas por diamantes y rubíes. El reloj posee una cadena de oro con adornos en piedra sanguínea con incrustaciones de diamantes y rubíes, con motivos de tipo naval, como una
boya, una brújula y una trompeta de mando.Reloj regalado al
vicealmirante Méndez
Núñez (Madrid, Museo Naval).

Y a la vez regaló uno más modesto a toda la tripulación.

Y de ese regalo viene la tradición de los marinos vestidos de blanco todas las Noche Viejas, para agradecérselo.

Aunque con el tiempo y sin saber porque se perdió entre la niebla de los tiempos



Inaugurado en 1866 con motivo del cumpleaños de la reina, la Villa
de Madrid decidió honrar esas mismas navidades a Losada aprove-
chando que las campanadas de su nuevo carrillón iban a sonar por
primera vez en la Puerta del Sol el último día del año, ocasión que
aprovecharon los combatientes licenciados de la 
Numancia venidos
de toda España para reunirse con el relojero al objeto de agradecerle
el regalo recibido.

En el Museo Naval de Madrid se exhibe una de estas sabonetas, en
este caso con las tapas en piedra verde sanguínea y un escudo naval
con la corona rematada en rubíes, regalo de Losada al Almirante
Méndez Núñez a su regreso de la batalla naval de El Callao, obsequio
que, en una versión más modesta, el relojero leonés tuvo a bien exten-
der a todos los miembros de la distinguida dotación de la fragata 
Numancia.


La idea cuajó y se extendió, de manera que cada fin de año la plaza
era punto de reunión de marinos licenciados, tanto de la metrópoli
como de las colonias, que de esa forma volvían a lucir sus uniformes
en dicha fecha dando lugar a una tradición que se mantuvo hasta no
hace muchos años.



José Rodríguez de Losada Conejero:

Murió en 1870,
pero su obra
ya es una pieza fundamental
en el paso del tiempo.

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viernes, 1 de abril de 2016

GONZALEZ RINDE UN FALSO HOMENAJE A LOS RELOJEROS DE LA PUERTA DEL SOL, NO AL RELOJERO LOSADA COMO NOS HIZO CREER con una cutre placa

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LOSADA


Lo de la comunidad y tu artículo de la Plaquita, que yo digo que hubiera sido mejor una pegatina a cada lado de la Puerta de entrada por sol, que la leerían muchas más, personas (puedes escribirlo así).
Donde está sólo los relojeros del mantenimiento y la sra de la limpieza
-

José Rodriguez de Losada Conejero

Murió en 1870, pero su obra ya es una pieza fundamental en el paso del tiempo.


-
Una pequeña placa, único honor

http://www.lanuevacronica.com/madrid-rinde-homenaje-al-relojero-losada

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29/12/2014

González rinde homenaje a los relojeros de la Puerta del Sol





http://www.madrid.org/cs/Satellite?c=CM_Actualidad_FA&cid=1354398014131&language=es&pagename=ComunidadMadrid%2FEstructura

Lo dice la Comunidad, no fue un homenaje al Relojero Losada si no a los RELOJEROS de la puerta del Sol
-
raquel p. vieco -

NO FUE UNA MULTITUD

NO FUERON 4, FUERON 3

¿ES ESO UNA MULTITUD?


Está instalada en la escalera de subida al reloj desde la última planta, no la ve nadie, sólo los relojeros y la señora de la limpieza


-

-
Un reloj y una batalla

Esta relación especial con la Marina se mantuvo durante años, en los que llegó
a entregar unos 70 cronómetros, y en los cuales Losada fue perfeccionando sus
obras e introduciendo nuevos hallazgos e invenciones, hasta que a raíz de una
grave enfermedad, contraída en 1865, empezó a decaer su capacidad de trabajo,
al mismo tiempo que lo hacían las necesidades de la Marina.
El último encargo, 
un reloj de bolsillo, no procedía de la Marina, sino de los cuerpos
de la 
Armada para regalárselo al almirante Casto Méndez Núñez por la batalla de
El 
Callao. 
Este reloj es una de sus obras mas sobresalientes, y se guarda en el

Museo Naval de Madrid.
Es una saboneta con las tapas realizadas en piedra 
verde sanguínea, que lleva las iniciales de Casto Méndez Núñez en la tapa anterior, hechas con diamantes.
En la tapa posterior, figuran dos anclas 
cruzadas y una corona real encima, formadas por diamantes y rubíes. El reloj posee una cadena de oro con adornos en piedra sanguínea con incrustaciones de diamantes y rubíes, con motivos de tipo naval, como una
boya, una brújula y una trompeta de mando.Reloj regalado al
vicealmirante Méndez
Núñez (Madrid, Museo Naval).

Y a la vez regaló uno más modesto a toda la tripulación.

Y de ese regalo viene la tradición de los marinos vestidos de blanco todas las Noche Viejas, para agradecérselo.

Aunque con el tiempo y sin saber porque se perdió entre la niebla de los tiempos




Inaugurado en 1866 con motivo del cumpleaños de la reina, la Villa
de Madrid decidió honrar esas mismas navidades a Losada aprove-
chando que las campanadas de su nuevo carrillón iban a sonar por
primera vez en la Puerta del Sol el último día del año, ocasión que
aprovecharon los combatientes licenciados de la 
Numancia venidos
de toda España para reunirse con el relojero al objeto de agradecerle
el regalo recibido.

En el Museo Naval de Madrid se exhibe una de estas sabonetas, en
este caso con las tapas en piedra verde sanguínea y un escudo naval
con la corona rematada en rubíes, regalo de Losada al Almirante
Méndez Núñez a su regreso de la batalla naval de El Callao, obsequio
que, en una versión más modesta, el relojero leonés tuvo a bien exten-
der a todos los miembros de la distinguida dotación de la fragata 
Numancia.


La idea cuajó y se extendió, de manera que cada fin de año la plaza
era punto de reunión de marinos licenciados, tanto de la metrópoli
como de las colonias, que de esa forma volvían a lucir sus uniformes
en dicha fecha dando lugar a una tradición que se mantuvo hasta no
hace muchos años.



José Rodríguez de Losada Conejero:

Murió en 1870,
pero su obra
ya es una pieza fundamental
en el paso del tiempo.

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La Comunidad ultima los preparativos para dar la bienvenida al nuevo año, de manera que el presidente de la Comunidad, Ignacio González, ha supervisado los ajustes y preparativos que se realizan al Reloj de la Puerta del Sol para que el próximo día 31 esté en perfectas condiciones para dar las últimas doce campanadas que dirán adiós al año 2014.  (Ver vídeo) 

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29/12/2014

González rinde homenaje a los relojeros de la Puerta del Sol





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arturo
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Todos los periodistas hicieron el artículo sobre el relojero Losada, pero la Comunidad de Madrid, alguno no debió entenderlo bien, porque ellos homenajearon a los relojeros y no al relojero.

Para mi que no fue un error, ellos tenían preparado un homenaje a los que llevan el mantenimiento que, pobrecitos, no pueden tomar las uvas con la familia, como si fueran los únicos del mundo.

Y no se porque me da que el culpable del cambio fuera yo, que por aquellos días hable con uno de los relojeros y me explayé y lo que tenían para ponerlo en plural lo tuvieron que poner el singular, aunque fue un error porque si no leo, nunca me hubiera enterado.

Además de ello, tampoco se enteraron de que el artículo del 29/12/14, lo habían dejado tal como estaba y ahí estuvo el mayor fallo.

La Comunidad preparó un artículo con que agradecerles lo bien que lo hacen, que sólo atrasa cuatro segundos al mes y siempre ha respondido sin fallo y eso lo hace la relojería Losada.

Es lo de todos los años.

Y luego suben para ver como ha quedado todo y enseñan al que corresponda y por enésima vez como funciona todo de bien y hasta el próximo año.